Ya gatea

Gatear es importante para el bebé. Representa su primer logro en el camino hacia la independencia.
Algunos bebés comienzan a gatear entre el noveno y el décimo mes, otros empiezan antes o después de estas fechas y hay quien se lanza a caminar sin haber gateado nunca. Pero si lo hacen, no hay que perder la ocasión de incentivarlos para alargar esta etapa un poquito.
Al gatear, el chiquito fortalece los músculos y las articulaciones de brazos, piernas, cuello y espalda. Además, la estimulación táctil que recibe mejora su capacidad de coordinación y equilibrio; lo ayuda a comprender conceptos de distancia y espacio, y le permite satisfacer su curiosidad y ganas de aprender. El gateo también aumenta su autonomía, ya que comienza a tornar sus primeras decisiones: ¿voy a la cocina o al comedor?, ¿me paro jugar con este peluche o sigo a mamá por la casa?
Con la autonomía de movimiento también vienen los peligros: hay que extremar los cuidados: que el lugar por donde se mueva sea limpio y seguro; vigilar los enchufes, apartar los objetos puntiagudos, las cosas pequeñas que se pueda llevar a la boca... todo aquello que sea una amenaza para su seguridad.
Después de los 7 meses
- La campanita
Se necesita un aro grande del que cuelga una campanita o cascabel. Animar al bebé a que pase a través del aro.
- El tesoro de las montañas
Poner sobre el piso varios al y almohadas. Serán las montañas que el chiquito tendrá que escalar.
- ¡Qué lindo gatito!
Mamá y bebé se ponen en posición de gateo. Fingir que son gatos y maullar. Los gatitos se persiguen, gatean hacia atrás, se encuentran de frente.
- El túnel
Construir un túnel con una caja grade de cartón. Colocar un objeto que le guste al pequeño ante una de las aberturas y poner al bebé boca abajo, ante la otra entrada.
Imagenes:
