PiensaBlogs, la prensa del futuro se lee en internet    

Sintomas del primer trimestre del embarazo (II)



Los dolores de ovarios, similares a los premenstruales, que se deben al progresivo crecimiento del útero, que no duran más que el primer par de semanas y que, aunque son un síntoma que no genera demasiada molestia, suele ser causante de preocupaciones y consultas. Mientras se trate de un dolor leve, que no interfiere con el normal curso de las actividades, no debería ser motivo de alarma. Pero si es de mucha intensidad o se acompaña de otros síntomas, como pérdidas o baja presión arterial, habrá que acudir al médico.

Plan de combate

Aunque por momentos pareciera imposible encontrar un alivio, hay algunos truquitos para aplacar los malestares. En el caso de las náuseas, la mejor opción es ingerir alimentos en pequeñas porciones y de forma frecuente. A aquellas que sufren los malestares por la mañana, las ayuda comer unas galletitas con queso bien temprano, incluso al levantarse para ir al baño. A este truco, y en pos de combatir todos los síntomas digestivos, se le pueden sumar pequeños hábitos alimenticios vinculados a la calidad de los alimentos. Evitar las preparaciones muy calientes o muy condimentadas, comer sólo lo que se tiene ganas, sin forzarse, ayuda mucho. Y no hay que preocuparse si no se come demasiado. Al principio del embarazo, el bebé no necesita nutrirse con grandes cantidades de alimento. Recién será necesario a partir de la semana veinte.

Hablando de la conveniencia de tomar medicación, los síntomas pueden disminuir con antieméticos (previenen las náuseas y los vómitos) y con digestivos o laxantes livianos, aunque aclara que siempre con prescripción médica. Asegura que pueden ingerirse sin inconvenientes y que también se puede acudir a un nutricionista para lograr mejores resultados.

Pasará, pasará

Pasados los primeros meses el cuerpo de la mamá se acostumbra a semejante revolución hormonal y todo se estabiliza. La embarazada entra en una etapa de muy pocas molestias físicas, hasta la semana 35 aproximadamente, cuando el tamaño de la panza y los movimientos del bebé dentro de la panza son mucho más  vigorosos y se hacen sentir.

Parte anterior en Síntomas del primer trimestre del embarazo (I)



        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir