Sintomas de Embarazo

La amenorrea es una falta de los ciclos normales de la menstruación. La amenorrea o falta de menstruación, puede ser primaria, que significa un simple retardo de ella, o secundaria, que es cuando la falta menstruación es por varios meses o años después de haberla tenido normalmente.
Esta última evidentemente puede ser embarazo, menopausia, alteraciones hormonales o inclusive emocionales. A veces una pérdida o hasta un cambio de hábito importante (cambios de horario, de alimentación, etc) podría hacer que la menstruación falte por un tiempo.
La amenorrea primaria pude deberse a una enfermedad del ovario, del hipotálamo o de la glándula pituitaria.
Los síntomas de amenorrea secundaria, que es la más habitual, podrían ser los típiocos síntomas de embarazo, antecedentes familiares de menopausia a edad temprana, alguna expriencia traumática, obesidad y / o aumento de vello. Si estas en estapa de lactancia es probable que tampoco tengas tu menstruación.
Si has comenzado una rutina de ejercicio extremo, o has comenzado una dieta estricta también puede faltarte la menstruación. Luego también hay casos en donde problema srelacionados con la alimentación, como la bulimia y la anorexia, pueden dar como resultado (uno de ellos) la amenorrea.
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La lactancia también ayuda en este proceso. A través de un sistema reflejo, cada vez que el bebé succiona sobre el pezón se produce una señal que actúa sobre la hipófisis, estimulando una mayor liberación de ocitocina. En consecuencia, a una mayor presencia de esta hormona en la sangre, el útero experimenta nuevas contracciones que ayuda a una más rápida reducción de su tamaño.
Otro proceso de adaptación que va a experimentar el útero tiene que ver con el sistema circulatorio. No hay que olvidar que durante toda la gestación, tanto el útero como la placenta se han ocupado de nutrir al bebé gracias a un sistema de vascularización muy eficiente. La gran cantidad de vasos capilares deben también ir cerrándose, y particularmente los que estuvieron ubicados en la amplia zona del útero donde estuvo enraizada la placenta. En esta tarea interviene nuevamente la ocitocina.
Para aliviar las molestias causadas por los entuertos, se recomienda:
• Practicar ejercicios de relajación.
• Cambiar de posición al permanecer acostada en la cama.
• Acostarse boca abajo, sobre una almohada colocada en el abdomen.
• Es importante orinar cuando se sienta la necesidad.
Parte anterior en Recuperacion despues del embarazo (I)

Es un tiempo de adaptación y cambios. Comienza cuando tu hijo nace y se prolonga por espacio de seis a ocho semanas. Es el conocido posparto o puerperio, un momento muy especial en el cual pueden aparecer emociones diversas, fruto de los cambios hormonales que estás viviendo.
El útero y los entuertos
El útero, que aumentó notablemente de tamaño durante toda la gestación, se encuentra duro y contraído inmediatamente luego del parto. Llega aproximadamente hasta la altura del ombligo.
La ocitocina, una hormona que segrega la hipófisis y que interviene tanto en las contracciones uterinas del parto, como en las del posparto y también en la lactancia estimulando la bajada de la leche, colabora con la reducción del tamaño del útero produciendo unas pequeñas contracciones denominadas entuertos. Gracias a la acción de esta hormona, en pocos días más el útero se habrá reducido a la cuarta parte del tamaño que tenía el primer día del posparto.

Una mujer embarazada puede hacer una vida completamente normal, y no debe dejar nada de lado por que esté esperando un bebe. Por ejemplo, ahora que estamos en puertas de las vacaciones (muchos ya las han cogido, y otros están a punto de cogerlas), nada de pensar “este año nos quedamos en casita porque estamos embarazados”. NO. Está claro que hay que tomar una serie de precauciones para que todo vaya bien, pero con eso basta.
Si tu embarazo está dentro del primer trimestre gestacional, tienes que valorar como te encuentras ya que es posible que tengas nauseas, mareos, o te notes cansada.
En este periodo es mejor evitar viajes muy largos. Si vas en coche cada dos horas (como mucho), deberías parar y estirar las piernas.
Nada de hacer viajes donde tengas que ir cargada con matucos ( maletas de mochila). Tampoco debes de estar durantes horas expuesta al sol, y evita viajar a cualquier país donde el agua o la comida no tengan garantías de calidad.
Si te encuentras dentro del segundo trimestre de gestación seguramente te encuentres perfectamente y ágil. Pero aún así no fuerces a tu cuerpo y elige donde puedas hacer actividades suaves como pasear, nadar, hacer turismo.
Y ya si estás en el tercer trimestre de gestación, lo primero es asegurarte que donde vas hay un hospital cerca. Evita un desplazamiento en coche largo ( el ajetreo puede provocar contracciones), no te expongas mucho al sol, haz actividades muy suaves, descansa, bebe mucha agua, y nada en la piscina o en el mar. Dentro del agua te sentirás más ágil y además te aliviará la hinchazón. Eso si, evita las aguas muy frías, y nunca te adentres mucho en el mar.

Los métodos anticonceptivos basados en el ritmo menstrual, utilizados correctamente, sirven de ayuda para saber cuáles son los días más fértiles.
Temperatura
Consiste en determinar el momento de la ovulación basándose en que, aproximadamente 24 horas después de ella, se produce una elevación de la temperatura corporal que se mantiene, si no hay fecundación, hasta una nueva menstruación.
La medición debe hacerse desde el primer día de la regla, con un termómetro especial (puesto en cero la noche anterior y dejado sobre la mesa de luz, al alcance de la mano), antes de levantarse de la cama, habiendo dormido un mínimo de seis horas y tomándose siempre en el mismo lugar: el recto. Los datos se marcan cada mes en unos gráficos, durante un mínimo de tres ciclos. Al cabo de los cuales, comparándolos, se puede determinar aproximadamente el día que tendrá lugar la ovulación. Dos días antes, será el momento más fértil del ciclo.
Billings
Se reconoce el momento de la ovulación observando los cambios del flujo vaginal a lo largo del ciclo. Son días no fértiles los posteriores a la menstruación en los que el flujo de turbo y pegajoso, y fértiles aquellos en los que se va volviendo más claro y elástico, como la clara del huevo crudo.

Al inicio de la gestación, muchas mujeres experimentan náuseas. Comer en pequeñas cantidades en todo momento evita la sensación de vacío y hace más llevadero el período nauseoso. Dado que las náuseas difieren de un embarazo a otro, no existe una panacea universal, pero sí algunos remedios y trucos que ayudan a sobrellevar las nauseas durante el embarazo:
• Una infusión de hierbas contribuye a asentar el estómago. Se prepara la noche anterior, se deja en un termo junto a la cama y se toma (tibia) a sorbos al despertarse. Después, permanecer acostada un cuarto de hora más.
• Los productos lácteos calman la mucosa gástrica. Si no se desean en el desayuno, hay que intentar tomar un yogur o un trozo de queso para superar la recaída de media mañana.
• Durante el día, se aconseja comer más a menudo en pequeñas cantidades.
• En Turquía, las gestantes acostumbran a combatir las ganas de vomitar masticando pausadamente un puñado de almendras o semillas de girasol. Aseguran que es eficaz.
• 30 minutos de reposo y tranquilidad obran maravillas. Con la habitación a oscuras, hay que acostarse en la cama o en un sillón, colocar los pies en alto y relajarse, dejando la mente en blanco. Las náuseas no desaparecen, pero se toleran mejor.
• Las bebidas para deportistas son de gran ayuda ya que de inmediato reponen todo el potasio perdido, al igual que sopas y caldos.
• Cualquier alimento liviano que guste, como un par de galletitas, mitiga el vacío del estómago. Es una solución ideal para las que trabajan fuera de casa (se recomienda llevar buena provisión en la cartera).
• Si se va a permanecer mucho tiempo en un lugar cerrado, es bueno tomarse pausas de cinco minutos para dar un pequeño paseo al aire libre. Si no es posible, al menos sentarse delante de una ventana abierta, cerrar los ojos y respirar profundamente, esto es básico para sobrellevar las náuseas.
• Después de vomitar, conviene tomar un jugo de frutas o un caldo suave de verduras. Ayuda a sentirse mejor y a reponer los líquidos y las caloráis que se han perdido.

Ciertos síntomas suelen aparecer en las primeras semanas de embarazo. Aunque si no tienes ninguno de éstos no significa nada, no todas las mujeres viven el embarazo de la misma manera, puedes tener todos síntomas o ninguno. Por supuesto tener los síntomas no te asegura que estéis embarazada, debes realizarte un test, o análisis de sangre para comprobar que efectivamente lo estás.
Luego de notar la ausencia de la regla, puedes aparecer algunas náuseas, que en muchos casos son tan fuertes que puedes llegar a vomitar. No debes asustarte, es totalmente normal.
Se las llama náuseas matinales, pero esto no significa que sólo se den en la mañana, puede sentirlas en todo el día. Las náuseas suelen disminuir si comes alguna galleta, sí, aunque te parezca una broma no lo es, si comes algo quizás se te pasen. Debes procurar no tener el estómago vacío. Pero también puedes tomar algún antihemético, siempre recetado por tu médico.
También debes moverte más lento y con cuidado al levantarte de la cama, un mareo fuerte puede provocarte náuseas. Si los vómitos son persistentes e intensos, primero debes tomar mucho líquido, pero debes consultar con tu médico.
Otro síntoma muy habitual es sentir mucho cansancio y sueño. Totalmente normal, y si puedes, descansa tanto como tu cuerpo te lo pida. Esta fatiga o cansancio se debe a una alta concentración de hormonas que está generando nuestro cuerpo.

La llegada de un bebé altera la relación de pareja. Es algo pasajero que se irá solucionando, con amor y paciencia, a medida que la madre se recupere físicamente.
Tiempo para la pareja. A veces estamos tan absorbidos por el bebé que nos olvidamos del papá. Siempre podemos aprovechar los paseos para charlar, compartir las dudas… Y no hace falta dejar al bebé con otras personas para estar a solos, a veces es suficiente con recortar las visitas y desconectar el teléfono.
Repartirse el cuidado del bebé. Después de las tomas, el papá se puede ocupar de que el bebé haga provecho o de acunarlo, cambiarlo, vestirlo, jugar con él… Así no tendrá celos del pequeño y se favorece el vínculo padre-hijo. Tomárselo con sentido del humor. Si el bebé se despierta cada vez que intentamos hacer el amor, si hay vómitos de leche hasta en la cama… ¡tal vez sea el momento de retomar las relaciones en otros lugares!

Durante el embarazo, los pies y los tobillos suelen sufrir mucho a causa del aumento de peso y de la retención de líquidos, síntomas muy frecuentes en el embarazo.
Para prevenir estas molestias, es fundamental no engordar demasiado, reducir el consumo de sal, usar zapatos cómodos y con un taco de no más de cuatro centímetros, y evitar las medias y zoquetes que opriman la pierna.
Diariamente, dar un paseo de unos 30 minutos, no permanecer mucho tiempo sentado o de pie, dormir con un almohadón debajo del colchón en la parte baja de la cama, andar descalza (con medias de algodón) y descansar 10 minutos sentada con los pies más alto que el cuerpo.
Si los tobillos ya están hinchados, es muy bueno tomar baños alternativos de agua fría y caliente, terminando con fría; masajear los pies, en seco, con un guante de crin y aplicar cremas refrescantes.

Además del llanto y la labilidad emocional, la falta de voluntad para amamantar, el rechazo a permanecer con el bebé y el deseo de no tener más hijos son algunas de las manifestaciones más comunes de la tristeza posparto.
Por lo general, para la madre debutante estos sentimientos suelen ser más intensos, dado que se trata de su primera experiencia.
Desde el punto de vista del dolor físico, y aunque depende del umbral de cada mujer, el puerperio siempre resulta molesto. Si el parto fue vaginal, la episiotomía duele. Si el bebé nació por cesárea, no solo se sufre por la herida: a veces, también por sentirse “menos madre”.
Estas sensaciones, sumadas al cansancio y a una sensibilidad exacerbada, contribuyen a aumentar el malhumor y el desgano.
Manifestaciones más comunes:
• Llanto
• Inestabilidad emocional
• Irritabilidad: hacia la pareja, la madre y la suegra
• Hostilidad hacia el bebé (transitoria)
• Falta de voluntad para amamantar
• Fatiga
• Ansiedad
• Insomnio
• Deseo de no tener más hijos (transitorio)