Que hacer cuando tenes Mastitis

Debido a que se trata de una infección, es imprescindible consultar al médico para que -después de confirmar el diagnóstico- te recete el antibiótico adecuado para combatirla. Una vez iniciado el tratamiento, no debes suspenderlo hasta completar el ciclo indicado por el doctor, aunque los síntomas hayan desaparecido y te sientas mejor. Esa es la única manera de asegurar una cura definitiva.
Para calmar el dolor, las compresas frías resultan óptimas, porque desinflaman y reducen la temperatura de la zona. Eso sí: no las apliques antes de alimentar a tu bebé sino después, o bien entre una toma y la siguiente. Es conveniente que antes de amamantar sumerjas el pecho en agua tibia o que tomes una ducha caliente. De esta manera, ayudarás a descomprimir y "ablandar" la mama, y tu bebé se prenderá mejor.
Recordó que es preciso lograr un buen drenaje de los conductos. Para ello, puede ser necesario que roten las posturas cuando le das la teta a tu hijo. Tené en cuenta además que el descanso es imprescindible para que recobres tu salud. Así que trata de reposar todo lo que puedas.
En cuanto a la suspensión de la lactancia, es una decisión que deberá tomar el médico, ya que no siempre se requiere. Depende del antibiótico que te receten, y también de que el pecho no supure. Si sale pus, vas a tener que interrumpir las tomas de esa mama y extraerle la leche manualmente. Mientras, podés alimentar a tu hijo con el pecho sano.
Para comprobar si hay supuración, coloca un algodón sobre el pezón y comprimí apenas la mama; si el líquido que sale es amarillo, es pus.
La mastitis es, sin duda, un inconveniente para la lactancia materna. Pero podés prevenirla, o bien tratarla cuando ya está instalada. Prestale atención, para evitar que se transforme en un mal recurrente.
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