PiensaBlogs, la prensa del futuro se lee en internet    

Parto

El momento del parto es uno de los que más preocupan a las mujeres. Por suerte hoy, son muchas las cosas que tenemos para ayudarnos a superar este trance tan duro. Preparación al parto, epidural, la raqui, o las diferentes posibilidades de parto como: parto en el agua, natural, con epidural, cesarea...etc


Después de pasar un tiempo dilatando, llega el momento más gratificante: ver y abrazar a nuestro deseado bebé.

Es la fase más agotadora del parto (la mujer  llega a ella cansada por el esfuerzo realizado durante la dilatación), pero también la más satisfactoria. La madre tendrá la oportunidad, con sus pujos y su esfuerzo, de ayudar a su hijo a llegar al mundo. Puede ser que falten sólo 15 minutos, quizás más para abrazarlo.

Llega el momento de ir a la sala de partos

Una vez que el cuello del útero ha alcanzado la dilatación completa (diez centímetros), comienza la fase de expulsión del feto. En ese momento, la madre es trasladada a la sala de partos, donde tendrá lugar el nacimiento.

Allí la estarán esperando la partera y el ginecólogo que atenderán el parto, el neonatólogo, una o varias enfermeras para ayudarlos y el anestesista, en el caso de que se utilice anestesia epidural. La presencia del padre está permitida (y aconsejada) en la mayoría de las maternidades.

La posición del bebé

En circunstancias normales, es decir, cuando el feto está perfectamente colocado, se desplaza mirando hacia la cadera de la madre con el fin de poder atravesar el hueso de la pelvis.

Después, realiza una rotación interna y se pone boca abajo (mirando hacia la espalda de la madre) para adaptarse a la curvatura del canal del parto. Flexiona su cabecita hasta que la barbilla da con el pecho, para encajar la coronilla (la zona de la cabeza con menor diámetro) y, de esta forma, facilitar su descenso. (Lo que viene a continuación se describe en las ilustraciones).

archivo:Embarazada 15.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir



¿Es mejor o es peor?

No se puede decir que un tipo de parto sea mejor que otro. En cada parto se dan condiciones diferentes.

Lo ideal es que se produzcan sólo las intervenciones adecuadas en cada caso. Puesto que es peligrosísimo no hacer una cesárea cuando hay una verdadera indicación para ello, también es peligroso hacerla cuando no es necesaria. En este sentido, el 80 por ciento de los partos son de bajo riesgo, con lo que ese porcentaje de partos debería producirse de forma fisiológica.

¿Cuándo es posible y cuándo no?

  • Sí: Siempre que no se detecte durante el embarazo un factor de riesgo que lo desaconseje. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 80 por ciento de los partos no necesitan intervenciones médicas.
  • Depende: En algunos casos sí es posible tener un parto natural, pero manteniendo una vigilancia aún más estrecha de todo el proceso por si hubiera alguna complicación. Estos casos tienen que ser determinados por el ginecólogo, pero algunos ejemplos son la hipertensión materna o la posición podálica del feto (el bebé viene de cola).
  • No: Las razones que imposibilitan toda opción de tener un parto natural son realmente muy pocas. En principio, únicamente se descarta en caso de mujeres que se sabe previamente que no podrán parir a sus hijos vaginalmente, casos que son excepcionales: la posición transversal del bebé a término, algunas extrañas malformaciones maternas que afectan a la pelvis, posición previa de la placenta, tumores o miomas que taponan la salida del útero, infecciones en el canal del parto, etc.

¿Puede utilizarse la epidural?

En principio, el hecho de estar bajo los efectos de una anestesia hace que el parto ya no sea natural por definición. La mujer debe estar más vigilada en sus constantes vitales y el bebé también. Sin embargo, que una mujer necesite o decida utilizar anestesia no es motivo para emplear otros procedimientos médicos. Un parto con epidural no es un parto natural, pero tampoco tiene que convertirse necesariamente en un parto con intervenciones que no son necesarias en absoluto.

Parte anterior en Un parto no intervenido (I)

archivo:Embarazada 16.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir



Es una de las opciones menos manipuladas, tanto para la madre como para el bebé en los embarazos normales.

Se habla de parto natural, parto fisiológico, de baja intervención... y, sin embargo, muchas veces no se sabe con exactitud a qué se hace referencia. Un parto natural es aquel que comienza, evoluciona y termina sin intervenciones externas. La mujer inicia el trabajo de parto, dilata y pare a su bebé sin que se manipulen los tiempos ni los procesos.

Cada mujer es diferente, y, por lo tanto, cada parto, si se deja transcurrir naturalmente, también lo será. ¿Cuánto se tarda en dilatar? ¿Cuánto dura el expulsivo? ¿Cómo hay que pujar? La respuesta a todas estas preguntas es la misma: depende. Cada mujer, cada bebé y cada parto son un mundo.

Se suele decir que elegir un parto natural supone volver a los tiempos de nuestras abuelas. Y en parte es así, ya que la mujer y el bebé recobran el protagonismo en todo el proceso del nacimiento.

Ahora podemos parir a nuestros hijos en un entorno cercano y cálido, y sin que se nos apliquen más procedimientos de los que sean necesarios en nuestro parto concreto.

Después de milenios de partos forzosamente naturales, y de décadas en que intervenciones médicas, como la episiotomía o la inducción del parto, fueron comunes para todas. No se trata de renunciar a la seguridad, pero tampoco que estos procedimientos sean los únicos protagonistas del milagro de la vida.

La mujer empieza el trabajo de parto, dilata y tiene a su bebé sin que se manipulen los tiempos ni los procesos.

¿Es un parto sin asistencia?

Rotundamente no. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aboga por los partos sin intervenciones si las condiciones lo permiten. E incluso por los partos en casa, pero aclara que siempre se deben producir con la compañía de un profesional, que pueda evaluar (y actuar) si el proceso no es normal.

archivo:Embarazada 11.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir



Para el bebé:

  • 5 o 6 bodies
  • 5 o 6 baberos
  • 2 pares de medias
  • 1 gorrito de algodón
  • 2 o 3 mudas (batidas, pijamas, enteritos…)
  • Pañales, toallitas, crema protectora para la colita, loción hidratante y un cepillo de pelo suave.

Para la madre:

  • Camisones que se abran por delante
  • Medias
  • Chinelas
  • Una bata
  • Compresas de algodón
  • Bombachas de algodón
  • Discos protectores de lactancia
  • Maletín con productos de aseo y cosméticos
archivo:Trabajo de parto.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir



La epidural ha conseguido que eso de parir con dolor no sea más que un mito.

Algunas mujeres prefieren dar a luz de manera natural, sin ningún tipo de ayuda. Otras, la piden. La aparición de anestesias, como la epidural, ha acabado con el mito de parir con dolor. Ahora bien, ésta requiere exámenes previos para evaluar si es adecuada para la mujer. No está exenta de efectos secundarios y hay que tenerlos en cuenta. Tampoco debe utilizarse en forma rutinaria.

Cómo se aplica

Se introduce una aguja entre dos vértebras de la región lumbar (previa anestesia local) y a través de ella se inserta un catéter de silicona por el que se irá administrando la dosis de fármaco necesaria para insensibilizar la zona.

Cuándo se administra

En partos vaginales, cuando el cuello del útero se ha dilatado tres centímetros.

Ventajas

Permite disfrutar del parto gracias a la ausencia de dolor.

Inconvenientes

Pueden aparecer hipotensión, náuseas, hematomas, retención de orina, dolor de espalda y, raramente, cefaleas. Todos ellos son trastornos transitorios que remiten en pocos días con tratamiento.

archivo:La epidural.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir



Bien sabemos que la hora del parto, el momento en donde nuestro pequeño, luego de 9 meses, saldrá al mundo, es una hora esperada y deseada por los padres. Hoy os daremos algunas recomendaciones para que esa hora no sea un caos, para que lo puedas disfrutar sin mayores complicaciones, ya que sabemos que los partos de las mujeres no se dan de igual manera.

Primero que nada, se recomienda que las embarazadas tengas todas las vacunas al día, ya que nunca se puede predestinar si llegaremos al hospital, bien sabemos que hay casos insólitos de partos que se han dado por ejemplo en la calle o en plazas, pero estén tranquilas que eso no es lo habitual. Entre esas vacunas es importante tener la del tétano.

Por otro lado si ya tenemos el embarazo avanzado y aún seguimos trabajando debemos tener el contacto de nuestro médico tratante o algún sistema emergencia para que quienes ayuden en ese momento puedan socorrer rápidamente. Es muy importante que, en caso de algún tipo de sangrado no normal, estemos acompañadas y recurramos a una emergencia, ya que en el momento de las contracciones, muchas veces suele bajarse la presión arterial y suelen haber desmayos en las embrazadas.

En caso de que ya comiencen las contracciones debemos tener un minuto de tranquilidad interna, debemos tomar aire y contar diez segundos, debemos tener en cuenta que en las contracciones el oxigeno disminuye para el bebé, si nosotras a eso le sumamos los nervios no ayudaremos, por lo que debemos exhalar despacio e inhalar aire.

Enlaces:

archivo:parto.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir



La mujer se muestra mucho más tranquila durante el parto si sabe que todo va bien. Los médicos disponen de medios excelentes para vigilar su salud y la de su hijo.

Es natural hacerse muchas preguntas durante el parto. En esos momentos, las principales preocupaciones suelen estar relacionadas con el bienestar del feto, la respuesta del propio cuerpo y la información de los aparatos médicos. Aunque a veces la incertidumbre resulta inevitable, no hay motivos para sentirse inquieta.

Habituales

Exploración vaginal: se practica a fin de comprobar el grado de dilatación del cuello merino.

Toma de presión materna: a las parturientas que suelen tener problemas de presión se las controla varias veces durante el parto.

Monitorización fetal: resulta útil para detectar cualquier tipo de alteración del pulso fetal o de las contracciones.

archivo:Embarazada 16.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir



En la maternidad

Se hará una exploración vaginal para comprobar el grado de dilatación del cuello uterino. De eso dependerá que la madre sea trasladada a su habitación.

Durante el proceso, le tomarán regularmente la presión arterial y la temperatura, vigilarán mediante la monitorización los latidos fetales y la intensidad y frecuencia de las contracciones uterinas, y realizarán tactos vaginales para comprobar el estado del cuello uterino. Posiblemente, administrarán suero intravenoso para mantener a la madre y al bebé bien nutridos e hidratados.

La dilatación progresa

Las contracciones van abriendo progresivamente el cuello del útero para permitir el paso del feto por el canal del parto. Esto se consigue cuando la dilatación ha alcanzado los 10 cm.

Hasta entonces, la frecuencia e intensidad de las contracciones irán aumentando. Es el momento de poner en práctica lo aprendido en los cursos de preparación para el parto. Respirar bien y relajarse entre contracción y contracción es fundamental para no dejarse vencer por el dolor. En el caso de que se haya solicitado la epidural, habrá que esperar a tener tres centímetros de dilatación para que la apliquen.

En el momento en que la analgesia haga efecto, dejaremos de sentir dolor, aunque podemos seguir notando las contracciones (el abdomen se endurece), que serán cada vez más frecuentes y durarán más. Una vez conseguida la dilatación completa, llega el momento de pasar a la sala de partos.

Parte anterior en Fases del parto: la dilatación (I)

archivo:Embarazada 15.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir



Las contracciones regulares anuncian el comienzo del trabajo de parto: el cuello del útero tiene que dilatarse diez centímetros.

Los indicios más claros de que el parto es inminente o va a producirse en las próximas horas son la rotura de la bolsa que contiene el líquido amniótico y el inicio de contracciones rítmicas y regulares. Ambos procesos indican la necesidad de ir a la maternidad.

Las contracciones aumentan

Las del parto son rítmicas, y comienzan con un intervalo de 15 ó 20 minutos, que va acortándose progresivamente, al tiempo que aumentan su intensidad y duración.

Se acompañan de un endurecimiento del abdomen y suelen prolongarse durante más de una hora.

Las primerizas deben acudir a la maternidad cuando se presenten cada cinco minutos y duren unos 45 segundos. Las mujeres que ya han dado a luz previamente irán si las tienen cada diez minutos y duran entre 30 y 35 segundos. Si aparecen contracciones rítmicas, conviene darse una ducha caliente, que ayudará a relajarse. Se puede pasear entre contracción y contracción (lo que favorece el descenso del bebé) y aplicar masajes en la zona lumbar, nunca en la panza, para aliviar las molestias. Pero si se ha roto la bolsa, lo indicado es dirigirse rápidamente al hospital.

archivo:Embarazada 14.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir



Si el parto transcurre con peridural, la zona ya está insensibilizada, si no, se suele administrar anestesia local antes de practicar la incisión.

Una vez practicado el corte, el obstetra saca primero al bebé a través del orificio agrandado y, a continuación, espera a que salga la placenta.

Después, sutura la incisión. Para que los puntos molesten menos, algunos profesionales suturan los tejidos en varios planos, y en el último -la piel- realizan una sutura continua para evitar los molestos nudos sobre la zona.

Cuidados y dificultades

  • Conviene lavarla zona varias veces al día y secar la herida muy bien con un secador de pelo que expulse aire tibio.
  • Si el dolor es intenso, el médico recetará un analgésico.
  • El reposo es fundamental. La madre no debe permanecer de pie demasiado tiempo, ni cargar peso. Al sentarse -mejor sobre superficies blandas- debe contraer los glúteos para disminuir la tensión sobre el periné.
  • Si se detecta mal olor, inflamación o enrojecimiento, hay que ir rápidamente al médico.

Parte anterior en La episiotomía (I)

archivo:Madre con el hijo 1.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir