PiensaBlogs, la prensa del futuro se lee en internet    

lactancia



La leche materna cubre todo lo requiere un bebé durante los primeros 4 a 6 meses, en cuanto a lo nutricional. Actúa como protección para infecciones gastrointestinales, respiratorias y previene de los trastornos alérgicos. Tiene todos los nutrientes para su correcto desarrollo neurológico. Es lo principal para la primera etapa de vida de cualquier bebé, etapa en la cual se desarrolla su sistema nervioso.

Pero la lactancia no solamente es bueno y esencial para el bebé, sino también para la mamá. La lactancia disminuye la probabilidad de contraer enfermedades relacionadas con las mamas y colabora con la recuperación del peso anterior al embarazo.

Pero además de ello la vinculación del bebé con la mamá en esos momentos de brindarle su alimento genera una situación única, intensa, una adaptación e integración del bebé a la “nueva vida” extra uterina. El amamantamiento debería ser lo antes posible luego del nacimiento, si es posible dentro de la primera hora. Aunque piensen que no tienen leche, el calostro, que es ese líquido medio amarillento y espeso que sale al comienzo, es suficiente para el bebé.

Debéis entender que el sistema difgestivo del bebé irá madurando progresivamente, por lo que esas pequeñas cantidades estarán perfecto para él. Además, el “prender” rápido al bebé al pecho ayudará estimulando para que la producción de leche aumente. Algunos bebés sólo permanecen unos minutos al pecho, lo suficiente como para extraer la leche necesaria, otros se quedan un poco más.

Muchos bebés recién nacidos se duermen mientras están en el pecho, de hecho creo que casi todos lo hacen alguna vez, es por ello que es necesario estimularlos de alguna manera para que despierten y sigan tomando. Quizás cambiandolos de pecho, no abrigándolos demasiado, cambiandoles el pañal, en fin, cada mamá encontrará cual es el estímulo que más le servirá con su bebé.

Es importante saber que la leche más nutritiva está al final, de ahi la importancia que los bebés vacíen al menos un pecho. Cuando deseen retirar al bebé de un pecho, nunca deben quitarlo alejandolo simplemente, pueden llegar a lastimarles el pezón. Deben colocar un dedo cerca de la boca del bebé y apretando un poco para separarlo del pezón. Recuerden que ellos hacen mucha fuerza en la succión, asi que de esta manera evitarán los tirones y lastimaduras que podrían hasta sangrar.

Cuando los pezones se lastiman, la piel se agrieta, arde y además del dolor, y posiblemente si sangra el bebé ya no quiera tomar, el una puerta abierta a la entrada de gérmenes que pueden ocasionar mastitis o abscesos mamarios. Para evitar todo ello, cuando el bebé termina de tomar, coloquen un poco de su propia leche en el pezón.

Recuerden que la lactancia es muy importante, concientizarse de ello ya en el embarazo es importante, consulta con tu ginecólogo como prepararte para ello.

archivo:lactancia.jpg
        Te ha gustado este post? Compartelo:

         Compartir