La alimentacion y el sueño del bebe

Durante los dos primeros meses, las necesidades de sueño y comida de su hijo eran acuciantes, irregulares y muy frecuentes. Él marcaba el horario. Ahora, sin embargo, ya podes ir acoplando su reloj biológico al bebé, lo que les permitirá descansar algo más. Para enseñarle a diferenciar la noche y el día, conviene que haya un poco de claridad en su cuarto durante las siestas, mientras que por la noche debes dejarlo totalmente a oscuras y procurar no hacer ruido. Y para incrementar sus horas de sueño nocturno y evitar que se despierte de madrugada para comer, retrasando cuanto puedas la última comida del día y, antes de acostarlo, “entretenerle” el estómago con un poco de leche.
Intentar que el horario de nuestro hijo sea cada vez más regular (le da seguridad) y más parecido al nuestro es especialmente importante si el mes que viene te reincorporas al trabajo. Y más aún si le estás dando el pecho.
En este caso tienes tres opciones:
• Recurrir a la lactancia mixta, a base de biberones y tomas de pecho, que le darás antes de irte al trabajo y después de volver.
• Sacarte la leche y congelarla. Así, la persona que se quede con tu hijo podrá alimentarle con biberones de leche materna. Para que tu leche no se estropee, congélala una vez que se haya enfriado. Y para descongelarla (úsala antes de un mes), saca el recipiente una hora antes de la toma, agítalo para que los componentes de la leche se mezclen bien y caliéntalo al baño María. No vuelvas a congelarla una vez descongelada.
• La tercera posibilidad es destetarle (consúltalo antes con el pediatra).
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