Fases del parto: la dilatación (II)

En la maternidad
Se hará una exploración vaginal para comprobar el grado de dilatación del cuello uterino. De eso dependerá que la madre sea trasladada a su habitación.
Durante el proceso, le tomarán regularmente la presión arterial y la temperatura, vigilarán mediante la monitorización los latidos fetales y la intensidad y frecuencia de las contracciones uterinas, y realizarán tactos vaginales para comprobar el estado del cuello uterino. Posiblemente, administrarán suero intravenoso para mantener a la madre y al bebé bien nutridos e hidratados.
La dilatación progresa
Las contracciones van abriendo progresivamente el cuello del útero para permitir el paso del feto por el canal del parto. Esto se consigue cuando la dilatación ha alcanzado los 10 cm.
Hasta entonces, la frecuencia e intensidad de las contracciones irán aumentando. Es el momento de poner en práctica lo aprendido en los cursos de preparación para el parto. Respirar bien y relajarse entre contracción y contracción es fundamental para no dejarse vencer por el dolor. En el caso de que se haya solicitado la epidural, habrá que esperar a tener tres centímetros de dilatación para que la apliquen.
En el momento en que la analgesia haga efecto, dejaremos de sentir dolor, aunque podemos seguir notando las contracciones (el abdomen se endurece), que serán cada vez más frecuentes y durarán más. Una vez conseguida la dilatación completa, llega el momento de pasar a la sala de partos.
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