Fases del parto: la dilatación (I)

Las contracciones regulares anuncian el comienzo del trabajo de parto: el cuello del útero tiene que dilatarse diez centímetros.
Los indicios más claros de que el parto es inminente o va a producirse en las próximas horas son la rotura de la bolsa que contiene el líquido amniótico y el inicio de contracciones rítmicas y regulares. Ambos procesos indican la necesidad de ir a la maternidad.
Las contracciones aumentan
Las del parto son rítmicas, y comienzan con un intervalo de 15 ó 20 minutos, que va acortándose progresivamente, al tiempo que aumentan su intensidad y duración.
Se acompañan de un endurecimiento del abdomen y suelen prolongarse durante más de una hora.
Las primerizas deben acudir a la maternidad cuando se presenten cada cinco minutos y duren unos 45 segundos. Las mujeres que ya han dado a luz previamente irán si las tienen cada diez minutos y duran entre 30 y 35 segundos. Si aparecen contracciones rítmicas, conviene darse una ducha caliente, que ayudará a relajarse. Se puede pasear entre contracción y contracción (lo que favorece el descenso del bebé) y aplicar masajes en la zona lumbar, nunca en la panza, para aliviar las molestias. Pero si se ha roto la bolsa, lo indicado es dirigirse rápidamente al hospital.
