Eligiendo un nombre (2)

Como os comentaba en post anterior, podéis tener varios aspectos en cuenta, como las modas o las asociaciones con personas o lugares muy cercanos. Pero también es usual tener en cuenta tradiciones familiares.
Hay familias en donde los nombres pasan de generación en generación. En muchas ocasiones cunado el nombre que se tenía en cuenta era masculino y tenían una niña se femeneizaba, Simón a Simona, Lorenzo a Lorena, etc. en los últimos tiempos esto ha caído en desuso, pero no abandonado, ya que suelen colocarlo como segundo nombre.
Algunos padres en lugar de ponerle el mismo nombre que generaciones anteriores, optan por ponerle un nombre con la misma inicial. Otro aspecto que suelen tener en cuenta es de donde provienen, o sea su nacionalidad. En algunos casos, esto puede traer problemas de pronunciación y escritura cuando se sale del territorio.
En el mundo occidental el significado o el origen del nombre suele tener menor improtancia que en el mundo oriental. Aunque cada vez más solemos tener en cuenta el significado del nombre antes de ponerselo al bebé. Es por eso de la proliferación de diccionarios de nombres, en donde podéis encontrar el origen de cada nombre y su significado. Os daré algunos ejemplos:
Andrés: Es de origen griego y significa “el valiente y varonil”.
Victoria: Es de origen latino y es variante de Vicenta y forma femenina de Víctor, que significa “que ha conseguido la victoria” y “que vence, que conquista”.
