El desayuno en las embarazadas (II)

El secreto de la glucosa
En el embarazo se producen cambios en el metabolismo, sobre todo en el aporte de glucosa: ahora necesitamos más. Un ser en formación demanda glucosa 24 horas al día, incluso durante la noche. Tenemos que asegurarnos un aporte continuo, que los expertos concretan en tres comidas al día y tres tentempiés. Pero ¿por qué es tan importante la glucosa?
Porque la energía que necesitamos para vivir, traducida a la química que opera en el cuerpo, se llama glucosa. Nuestro cerebro y nuestros músculos, y también por supuesto el feto, se nutren de glucosa. Y ésta se obtiene de los alimentos, especialmente de los hidratos de carbono de absorción lenta, es decir: cereales, pastas, fruta, legumbres.
Si nos quedamos sin reservas (por no comer o consumirla en una sobreesfuerzo) tiene lugar una bajada de azúcar, que físicamente se traduce en mareo, náuseas, malestar, debilidad, mal humo… y nos hace recurrir a fuentes de glucosa rápida, como azúcar, chocolate y dulces.
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