Cuando un hijo llega sin aviso (II)

Vas a tener un hermanito
Aún cuando se trata de un embarazo buscado, las madres pueden sentir algo de culpa al contarle a sus otros hijos que pronto tendrán un nuevo hermanito. La sensación es ¿qué le estoy haciendo a mi hijo?, porque se sabe que un hermano viene a compartir un lugar, y eso ya trae culpa. Si le sumamos el factor sorpresa, la madre puede transmitir la noticia como: miró lo que te voy a decir, como si se tratara de algo tremendo, con mucha inseguridad y dudas, y eso los chicos lo perciben enseguida. ¿Cómo evitar que esto ocurra? Lo ideal es que la pareja se tome un tiempo, en primer lugar, para sobreponerse al impacto, y, luego, para elaborar la actitud que asumirán en adelante. Y al hacerlo, es conveniente que no pierdan de vista que se trata de una circunstancia susceptible de ser transformada en una buena noticia. De lo contrario, los chicos pueden recibir la ambigüedad del mensaje y quedar desorientados. La especialista afirma que cuando una mamá transmite la llegada de un hermano luego de haberla digerido, con tranquilidad y seguridad, los chicos se acomodan más fácilmente a la nueva situación y hasta pueden alegrarse.
Conectarse con el deseo
Transformar la noticia inesperada en algo positivamente querido es el objetivo. Reflexionar acerca de las consecuencias que implica esta situación para la pareja, trabajar respecto a la actitud con la que se va a enfrentar la noticia, establecer qué lugar le quieren dar a la nueva vida que está por llegar, trabajar con los hijos la novedad y generar en el seno familiar una complicidad para que la situación pueda ser tomada como algo positivo, son las claves.
Después ya liudamos con la responsabilidad: aunque haya sido una sorpresa, aunque los hijos no terminen de adaptarse, finalmente está la responsabilidad de una pareja adulta. El trabajo fundamental es ayudar a esa mamá a conectarse con el embarazo: pedirle que se imagine siendo mamá nuevamente, que fantasee con escenas de lo que va a venir, ver cómo se va a organizar, si eso es lo que le preocupa.
Lo cierto es que, desde que se conoce la noticia hasta la llegada del bebé, habrá tiempo para trabajar todas las cuestiones e inquietudes que vayan surgiendo y si bien, el encuentro de cada madre con su hijo es incalculable, en general, todos los temores que la embarazada puede albergar, se desarman llegada esta instancia.
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