Beneficios del masaje infantil (III)

Continuamos con el beneficio de los masajes en los bebés.
Usa aceite para un resultado óptimo
La piel del niño es muy delicada y su olfato también. Por ello es importante realizar el masaje con un lubricante nutritivo que facilite los movimientos, que sea cálido, sin aromas estridentes, y que no resulte nocivo para su organismo, puesto que los bebés y los niños suelen llevarse las manos a la boca y de este modo, podría entrar en su sistema digestivo. De ahí que se aconseje utilizar lubricantes vegetales de base. A éstos se les pueden añadir unas gotitas de aceite esencial de mandarina o de lavanda, que suele agradar a los niños.
Los más recomendables
Los aceites que suelen dar mejor resultado son los siguientes:
De almendras dulces: tiene buen tacto y basta con unas pocas gotas; es rico en vitaminas A, B1, B 2 y B6.
De avellanas: desprende un aroma agradable y es rico en ácido oleico.
De sésamo: posee buena textura y tacto. Rico en vitamina E y minerales, sobre todo calcio.
Parte anterior en Beneficios del masaje infantil (II)
Imagenes: