Amantar a nuestro hijo (2)

Como os comentaba en post anterior, amamantar a nuestro hijo debe ser un momento gratificante. Por eso, para que se agarre mejor también podéis intentar estimular el reflejo de succión hasta que ambos aprendar a “trabajar” juntos.
Para ello puedes acariciarle la mejilla más cercana a tu pecho, muy suavemente. Verás que instintivamente volverá su cabeza hacia la mano y por lo tanto, a tu pezón. Con la succión, el bebé estimula el flujo de leche hacia el pezón presionando la aureola con la punta de la lengua. Luego aprieta la lengua hacia su paladar para exprimir la leche del pezón en su boca.
En muchas ocasiones los bebés se duermen en nuestro pecho y sueltan el pezón, pero en otras ocasiones debemos sacarselo nosotras de su boca. Cuando el bebé mama correctamente, toda su boca está abierta y verás sus músculos moviendose en la succión.
Para poder sacarlos del pecho, debemos meter un dedo en su boca, separándola del pecho. Obviamente utilizaremos el dedo meñique para hacer esto y el lugar adecuado es en sus mandibulas.
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